Rezza por los tuyos está compuesta por 4 lineas de calzado: Dime que calzas y te diré quien eres, Ponte en mis zapatos, Descalzo es mejor, Un - dos - tres por Mí
El mundo es un zapato..vá y viene!
- Gabriela Cancino
- Santiago, Chile
- Nuestros pies vestidos con vanguardia y elegancia, Rojo, Azul, Amarillo? A partir de estos básicos, se desprenden gestualidades para la creación de un objeto de deseo. Entonces... Dime que calzas y te diré quien eres...
viernes, 27 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
Los pasos importantes en el cuidado de los pies
¿Pedicure o podología?
¿Pedicure o podología?
Ma. 03 de mayo de 2011, 08:11
En la salud y belleza de los pies la pedicure v/s la podología no son temas antagónicos e independientes sino que van de la mano. ¿Acaso no se siente bien cuando los pies están sanos y bellos?
El pie posee una sensibilidad especial y ¿cómo no? Si es el encargado de soportar diariamente todo el peso del cuerpo. Más allá de la estética, el calor, el frío, el cansancio y los dolores son algunas de las sensaciones que se sienten a diario en los pies.
Un trabajo que exige estar de pie puede destrozarlos, si la rutina diaria es estar sentada también acusan mala circulación y si el corte de uñas no es el indicado, el dolor será permanente. Y ni hablar de las durezas que provocan los tacos y los zapatos apretados. Es decir, razones abundan para preocuparse por ellos y aún así, son los que menos se cuidan.
A pesar de esa masiva indiferencia existen varias técnicas que se preocupan de su estado de salud, estética, bienestar y relajación.
La más importante, es la podología que “es una rama de la actividad médica que previene y trata las dolencias y deformidades de los pies. El podólogo está capacitado y habilitado para usar elementos cortopunzantes y tiene que estar registrado en el Ministerio de Salud”, explica Magda Gaete, podóloga que trabaja en la Escuela de Profesiones Clínicas, EPC (www.podologiaclinica.cl)
Con instrumental esterilizado y utilizando el material adecuado realizan primero un diagnóstico minucioso sobre el estado del pie. En una sesión habitual eliminarán las durezas, la piel muerta, escamosa y los callos sin rebasar los límites de la cirugía menor. Cortarán las uñas, afinarán cutículas y para finalizar, los humectarán suavemente.
“Lo más común en las personas con pies normales son las onicocriptosis o uñas encarnadas y la onicomicosis (hongos en uñas). Además de los helomas y las hiperqueratosis (callos y durezas, respectivamente) que se acentúan cuando hay deformaciones en los pies por genética o por ciertas actividades corporales, deportes o trabajos”, comenta la podóloga.
Agrega que, la podología debiera ser una rutina mensual para el bienestar de cada persona y una obligación para los adultos mayores o diabéticos. “Muchas personas recurren a remedios caseros cuando tienen algún problema y luego llegan con sendas heridas. Cuando son alteraciones graves derivamos a un dermatólogo u otro especialista”.
También podrán diagnosticar y tratar los pies de deportistas y elaborar plantillas para el tratamiento del pie plano, siendo éstas especialidades establecidas de podología deportiva y ortopodología. La quiropodología es la que encargada de tratar las afecciones de piel y uñas. Cuidados estéticos: pedicure La pedicure no utiliza elementos invasivos sino que estéticos, es decir, productos cosméticos elaborados especialmente para la zona, como exfoliantes, cremas hidratantes, parafina cosmética y esmaltes de uñas. El resultado, pies ligeros, suaves y uñas hermosas.
“La pedicure se ocupa del pie sano. Es un embellecimiento total que además relaja y produce una placentera sensación de autocuidado. En la sesión aplicamos ciertos productos que nutren la piel, se cortan y liman las uñas, se pasa una máquina especial para sacar algunas durezas que el exfoliante aligeró y finalmente se corrigen las cutículas y se realiza un esmaltado a elección ”, cuenta Marlene González, pedicura del Centro de Salud y Belleza de Clínica Sara Moncada (www.centrosaludybelleza.cl)
Para mantener pies hidratados recomiendan aplicar diariamente cremas especiales desde las uñas hasta los tobillos, para evitar la formación de grietas entre otras alteraciones cutáneas. No olvidar que la piel de los pies es más gruesa y con un mayor número de glándulas sudoríparas que el resto del cuerpo.
Por eso, date el tiempo y una vez a la semana, remójalos en agua tibia con jabón, sales, aceites o con aceites esenciales por 20 minutos.
Inmediatamente, usa la piedra pómez y prueba un automasaje o pídele a tu compañero que lo haga por ti. Podrás mostrar sin tapujos unos hermosos y cuidados pies. Si no existe esa persona, una buena alternativa es tomar una sesión de reflexología por sus efectos relajantes y curativos, aunque claro, no será lo mismo.
lunes, 11 de abril de 2011
viernes, 8 de abril de 2011
lunes, 28 de marzo de 2011
Cómo usar la reflexología para curar dolencias. Una técnica que lo ayudará a mejorar diversos síntomas, además de procurarle placer y bienestar. Los pies son como las raíces de nuestro cuerpo. Por eso, es importante cuidarlos; si ellos están bien, nosotros también.
Le decimos cómo.
¿QUÉ ES LA REFLEXOLOGÍA? Como la palabra lo dice, la Reflexología está basada en la utilización benéfica de los reflejos que producen los masajes. Éstos constituyen una respuesta orgánica que tiene lugar en un área alejada, a veces muy distante, de aquella que fue estimulada. Esto se debe a que esos puntos de los pies constituyen vías o canales nerviosos y energéticos, que conectan a estos puntos de los pies con todas las partes de nuestro cuerpo; por eso, al masajearlos de una manera específica, se estimula el trabajo de glándulas, órganos y músculos. Los estímulos que realizan los terapeutas son aplicados por medio de los dedos pulgar e índice.
El estímulo es conducido a través de canales nerviosos y energéticos alojados en el interior de nuestro organismo que provocan el efecto deseado. La Reflexología sirve, por tanto, para tratar y prevenir trastornos o enfermedades; pero, también, para suministrar bienestar y relajación.
El masaje proporciona una profunda relajación, lo que provoca, tanto alivio físico como mental, a través del restablecimiento del flujo normal de energía. Un terapeuta de reflexología sabe ver en nuestros pies:
● El pasado.
● El estado energético.
● El área y órganos en desequilibrio.
● Nuestro estado emocional.
Los masajes actúan sobre todos estos aspectos; de ahí que, solos o en conjunto con otro tipo de masajes, logren restablecer el balance de las funciones corporales. Esta idea es la base de muchas terapias alternativas. Así se considera que cualquier interrupción de este fluido natural de energía es la principal causa de las enfermedades. Dicho de otro modo, toda enfermedad es el efecto de este desequilibrio. Al efectuar el masaje en las zonas reflejas de los pies, se produce una activación de esa energía bloqueada, lo que se traduce físicamente en una mayor irrigación sanguínea que, a su vez, aumenta el transporte de sustancias nutritivas, oxígeno, energía, hormonas, anticuerpos, a la vez que contribuye a la eliminación de las toxinas. La reflexología, por tanto, estimula el poder curativo latente en el mismo cuerpo del paciente. Asimismo, también busca determinar las causas por las cuales se produce la enfermedad; ya que el cuerpo humano es un sistema abierto que recibe impulsos del medio ambiente, así como de sus propias emociones y pensamientos.
OBJETIVOS Y BENEFICIOS DE LA REFLEXOLOGÍA Entre otros, los siguientes son algunos de sus beneficios más notables: ● Genera una descarga bioenergética que provoca mejoría psíquica y física.
● Mantiene y fortifica la salud.
● Evita la dependencia de medicinas y drogas.
● Relaja al paciente, libera tensiones y regula la respiración.
● Estimula el aparato circulatorio y promueve el bienestar general.
● Produce la evacuación de toxinas, estimula el sistema linfático y reduce la acumulación de líquido.
● Activa el sistema endocrino. ● Acorta el tiempo de duración de cualquier dolencia.
● Mejora problemas de columna, trastornos funcionales y limitaciones motrices de las articulaciones.
● Disminuye el dolor menstrual y mejora trastornos ginecológicos.
● Da un aspecto más sano a la piel.
● Aumenta la calidad del sueño.
¿CÓMO SE APLICA? Mientras el reflexólogo efectúa su labor, el paciente permanece acostado en una camilla recibiendo el estímulo. Es importante que éste manifieste claramente si la presión le resulta dolorosa o molesta; ya que es posible que los estímulos provoquen un dolor casi placentero al aliviar la zona congestionada. Al finalizar la sesión, el paciente descansa unos minutos para luego levantarse con cuidado, sin realizar movimientos bruscos. Las sesiones tienen una duración que puede oscilar entre 40 y 50 minutos. El tiempo máximo que se recomienda para el estímulo reflexológico en cada pie es de 20 minutos, según la sensibilidad del paciente y su evolución. La frecuencia ideal para realizar esta terapia es de 2 sesiones por semana o de 1 como mínimo para comenzar. La aparición de cambios durante el proceso terapéutico no se puede establecer con anticipación; pero, en general, se obtienen resultados en un corto lapso. Por supuesto, éstos dependerán de la condición del paciente, así como de la capacidad e idoneidad del terapeuta que lo atienda. La duración del tratamiento varía; pero, en general, al cabo de 8 sesiones, suele haber cambios favorables. Asimismo, la Reflexología puede recibirse de por vida como medicina preventiva.
● Es conveniente potenciar la aplicación de Reflexología con otras actividades como, por ejemplo: ■ Una alimentación sana.
■ Masajes.
■ Yoga.
■ Aromaterapia.
■ Ejercicios de respiración.
● ¿Cuándo no es recomendable? Hay ciertos casos en que la Reflexología no debe aplicarse. Por ejemplo: ante la presencia de fiebre y enfermedades agudas; coágulos sanguíneos e inflamación de los sistemas linfático y vascular; estados que requieran cirugía; gangrena; infecciones en pies y manos; embarazos inestables. Como toda terapia complementaria, es imprescindible dejar claro que no sustituye la atención médica ni sus conocimientos; más bien, ha de ser utilizada como complemento de la medicina tradicional. En este sentido, lo ideal es fortalecer el aspecto más debilitado de la persona, según sea físico, energético, mental o emocional para actuar de modo específico.
lunes, 21 de marzo de 2011
Moda
En París, con tacones a los princesa de estilo
Por Marta Garde, EFE
Foto: Agencia
En París, con tacones a los princesa de estilo
Por Marta Garde, EFE
Foto: Agencia
PARIS.- Andar sin tambaleos enfundada en zapatos de tacón es más una cuestión de técnica que de elegancia natural, dicen las responsables de una academia parisina dirigida a sacar todo el potencial de urbanitas cansadas de lidiar con la difícil tarea de mantener el porte y la salud sobre unos centímetros de más.
Durante una hora las alumnas de la “Talons Academy” reciben consejos “importantes” e incluso “hiper importantes” que hacen del calzarse unos tacones un arte y del sobrevivir con ellos una jornada todo un método al que en este primer año de funcionamiento no le han faltado interesadas en aprenderlo.
Como punto de partida, un principio básico que a lo largo de la clase se repite hasta la saciedad: “Cuando llevas tacones eres una princesa, y como tal, olvídate de las prisas. Si es necesario, tienes que hacerte esperar.”
El origen de este proyecto, pionero en Francia, parte de dos parisinas de 28 y 29 años, Marine Aubonnet y Eugénie Bret, que una vez tuvieron sus propios tacones bajo control decidieron consultar con podólogos y agencias de modelos para transmitir al resto su confianza y las recomendaciones de los expertos.
De esa mezcla de experiencia personal y profesional surgen consejos que oscilan entre el refuerzo de la autoestima y un mayor control del lenguaje no verbal, como la necesidad de caminar con la espalda erguida y sin mirarse los pies para reflejar una mayor sensación de seguridad.
Y las alumnas, aplicadas y cómplices, agradecen el despliegue de puntos a tener en cuenta para una acción que hasta entonces habían considerado como algo mecánico y natural.
"Lo he encontrado muy lúdico e interesante. Estoy acostumbrada a andar con tacones, pero no estaba segura de hacerlo bien. Esto nos ha permitido aprender a caminar mejor, así que me parece una idea excelente, y no algo superficial,” dice a Efe Marilyn Bordeain, de 31 años y consultora en medios de comunicación.
Razones parecidas han movido hasta el hotel en el que se desarrolla el curso a las otras nueve mujeres participantes, con más ganas que vergüenza a la hora de desfilar por uno de sus pasillos para poner en práctica lo aprendido.
"En mi día a día camino mucho y llevo un ritmo muy rápido, por lo que suelo optar por zapatos de suela lisa. Pero adoro los tacones, a mi novio le encantan, y quiero forzarme a llevarlos más,” explica Sylvie Beauverger, que trabaja en la atención al cliente en un banco de la capital.
En su intento por alcanzar la perfección, que les cuesta a las jóvenes 15 euros, se las ha grabado en vídeo para que sean conscientes de su propia evolución. Y en ese camino que conduce hasta el “impecable” con el que se suele calificar el recorrido final se puede oír desde un “ralentiza desde lo más profundo de tu corazón” hasta un “recuerda que también tienes derecho a respirar.”
Aubonnet, una de las monitoras, ha tenido desde finales de 2009 alumnas de todo tipo de edad y clase social: “Independientemente de su origen o actividad, toda mujer va a tener la ocasión de llevar unos tacones al menos una vez al año, y en ese momento -asegura- se tienen ganas de estar a gusto.”
Ella y su otra socia, que en su adolescencia fueron víctimas más de la bota militar que del zapato de salón, recuerdan todavía la "humillación” sentida la primera vez que fueron conscientes de la dificultad de andar en tacones, y se propusieron evitar el mismo trance.
En este tiempo el “boca a oreja” ha funcionado, y son muchas las que saben ya que es aconsejable juntar las piernas al caminar, separar ligeramente las puntas de los zapatos, dejar que se contoneen las caderas y elegir el zapato que se adapta mejor a cada pie.
Para sorpresa de muchas, la clase, que comienza con una sesión de calentamiento, acaba, para sorpresa de muchas también, con un consejo práctico que se deja de romanticismos y devuelve a las alumnas a la vida real: “Llevar unas bailarinas u otros zapatos planos en el bolso, “porque antes o después seguro que lo agradecerás.”
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